Configura tu espacio de trabajo con IA
La programación vibe (vibe coding) es una colaboración. Tú aportas la intención y el criterio; la IA aporta velocidad y una capacidad de escritura infatigable. Pero, como toda colaboración, funciona mejor con un entorno compartido, reglas claras y un lugar seguro donde equivocarse. Este capítulo trata de construir ese entorno antes de escribir una sola función.
Un buen espacio de trabajo hace tres cosas: le da a la IA el contexto que necesita para hacer cambios inteligentes, te permite ver los resultados de esos cambios rápidamente, y hace que cada cambio sea fácil de deshacer. Si aciertas con esto, la IA se siente como una colaboradora senior. Si fallas, se siente como una máquina tragamonedas. La diferencia rara vez está en el modelo; está en la habitación en la que lo colocas. Un capaz en un repositorio caótico, sin pruebas, sin archivo de contexto y sin control de versiones, se descontrolará; uno modesto en un proyecto limpio y bien instrumentado te sorprenderá. La configuración es el multiplicador.
Nada de esto es trabajo que haces una vez y olvidas. Trata tu espacio de trabajo como algo que ajustas continuamente: cada vez que la IA te sorprenda de mala manera, pregúntate si faltó una pieza de contexto, si el ciclo de retroalimentación fue lento, o si un valor por defecto inseguro lo permitió; luego arregla la habitación, no solo la línea de código.
