De la idea a la especificación en minutos
Todo proyecto comienza como una idea difusa: "quiero una app que me ayude a llevar el control de mis lecturas". Es una buena semilla, pero no puedes construir directamente a partir de ella — y tu IA tampoco. Una idea vaga entregada a una IA produce software vago: funciones que no pediste, piezas que sí necesitabas pero faltan, y un montón de código que no entiendes.
La solución es una especificación (o spec) — un documento breve y en lenguaje sencillo que dice qué vas a construir y qué no vas a construir. La buena noticia: con la IA como compañera de pensamiento, puedes pasar de una idea de una línea a una especificación lista para construir en minutos, no en días. Este capítulo te muestra cómo.
Para que quede claro qué no es una especificación: no es un contrato, no es un documento de diseño que vayas a defender en una reunión, y no es algo que escribes una vez y congelas. Es una nota de trabajo para ti y para tu IA. La irás editando a medida que aprendas. El objetivo no es un documento perfecto — es uno suficientemente bueno que haga más claras las próximas horas de construcción que las anteriores.
